Rubén Rocha y Juan de Dios Gámez inician los Festejos del 491 Aniversario de Culiacán

Culiacán, Sinaloa.- En un ambiente de fiesta y algarabía, con una de las carteleras artísticas y culturales más atractivas en la historia del municipio, se dio inicio a los Festejos conmemorativos del 491 Aniversario de la Fundación de la Villa de San Miguel de Culiacán.

La ceremonia oficial de inauguración, fue encabezada por el gobernador del estado, Rubén Rocha Moya, y el presidente municipal, Juan de Dios Gámez Mendívil, quienes dieron inicio al programa de actividades.

Teniendo como sede la explanada central del Palacio Municipal, el mandatario estatal destacó la historia de la capital sinaloense, sus emblemáticos espacios y personajes, que han contribuido a su desarrollo.

Asimismo, resaltó que Culiacán se ha venido consolidando como uno de los municipios más importantes del noroeste del país, donde actualmente se trabaja para seguir modernizando su infraestructura urbana, vial y deportiva, pero, sobre todo, los indicadores de seguridad pública para beneficio de su población.

Por su parte, Juan de Dios Gámez reconoció el extraordinario esfuerzo llevado a cabo por el comité organizador del programa, logrando la participación de más de 2 mil artistas, cronistas, historiadores, emprendedores, académicos y deportistas, siendo el 90 por ciento talento local.

“Estamos muy contentos, tenemos motivos para celebrar y estar alegres, arrancamos los Festejos de Culiacán, en los que buscamos lograr que sea la Capital de Bienestar garantizando el acceso a la cultura, al arte y al deporte”, manifestó el primer edil.

Hoy, dijo, celebramos la ciudad haciendo homenaje a las tradiciones, gente y orígenes de Culiacán, que conforman nuestro patrimonio cultural, para recordar a quienes con su ejemplo y sus actos han construido lo que hoy somos.

En la apertura del acto protocolario, el cronista Francisco Padilla Beltrán hizo una reseña histórica de las diferentes etapas evolutivas que la capital del estado ha tenido conforme el paso de los años, siendo la ciudad más antigua del noroeste, “un espacio urbano que a golpe de cincel sus habitantes le han dado una moldura única, una ciudad centenaria que fue bendecida para que floreciera a orillas de sus ríos, y que fue creciendo gracias al tesón y el esfuerzo de su población”.