César Emiliano Gerardo Lugo advierte que la renuncia a la Presidencia del INE no debe cerrar las investigaciones y exige que la sucesión garantice independencia, imparcialidad y solvencia moral.
Culiacán, Sinaloa, 28 de octubre de 2026.- La renuncia de Guadalupe Taddei Zavala a la Presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE) no es suficiente para esclarecer los señalamientos de presuntas irregularidades en contrataciones, posibles conflictos de interés y manejo de recursos públicos durante su gestión, sostuvo César Emiliano Gerardo Lugo, presidente del PRI Sinaloa, al exigir que las investigaciones lleguen hasta sus últimas consecuencias.
El dirigente estatal afirmó que la salida de Taddei debe marcar el inicio de una revisión exhaustiva y transparente, con responsabilidades determinadas conforme a derecho, pues la credibilidad del árbitro electoral no puede quedar comprometida a pocos meses de las elecciones de 2027.
“La renuncia no puede ser el punto final de las investigaciones, el INE debe ser ejemplo de transparencia, legalidad e imparcialidad, no una institución bajo sospecha; los señalamientos deben aclararse y, si se acreditan responsabilidades, se debe proceder conforme a la ley”, enfatizó.
Gerardo Lugo recordó que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) mantiene bajo investigación presuntas irregularidades relacionadas con contrataciones del organismo electoral, cuyo monto global reportado asciende a 514 millones de pesos; entre los asuntos señalados se encuentran adjudicaciones a empresas vinculadas entre sí y posibles conflictos de interés que requieren una explicación pública y puntual.
En ese contexto, subrayó que el esclarecimiento de los hechos es indispensable para proteger el patrimonio público y evitar que cualquier interés particular o político prevalezca sobre la responsabilidad institucional. Precisó que corresponde a las autoridades competentes determinar las posibles faltas y deslindar responsabilidades.
El presidente del PRI Sinaloa sostuvo que su partido ha cuestionado oportunamente la conducción del organismo electoral y ha exigido la renuncia de Taddei, postura impulsada también por el presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, ante la gravedad de los señalamientos difundidos públicamente.
Asimismo, recordó que el representante priista ante el INE, Emilio Suárez Licona, cuestionó la participación de la entonces consejera presidenta en un festejo relacionado con un proveedor del organismo, situación que, señaló, reforzó la necesidad de aclarar cualquier posible conflicto de interés.
Ante el proceso de sucesión, Gerardo Lugo señaló que el PRI vigilará que la designación de quien encabece el instituto recaiga en una persona con independencia, capacidad profesional y solvencia moral, sin compromisos partidistas ni subordinación a intereses gubernamentales.
“El árbitro electoral debe estar por encima de los partidos y de los gobiernos. México necesita una Presidencia del INE que genere confianza, que actúe con autonomía y que garantice condiciones de equidad para todas las fuerzas políticas”, expresó.
Advirtió que la transición no debe convertirse en una oportunidad para colocar perfiles afines a Morena, sino en un proceso que fortalezca la autonomía de una institución fundamental para la democracia mexicana.
En ese sentido, recordó que el 31 de marzo de 2023, después de la designación de Taddei mediante insaculación, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador la calificó públicamente como una persona “honesta e íntegra”. Para el dirigente priista, los actuales cuestionamientos obligan a revisar con rigor la gestión del organismo, sin anticipar conclusiones que corresponden a las autoridades investigadoras.