Culiacán, Sinaloa. – Un fuerte enfrentamiento entre elementos de la Policía Estatal del Grupo de Operaciones Especiales (GOES) y un convoy de civiles armados dejó como saldo un presunto agresor abatido, así como el decomiso de armamento y dos unidades motorizadas.

El intercambio de metralla se registró alrededor de las 20:30 horas de este miércoles, justo sobre un camino de terracería frente al campestre San Judas Tadeo, ubicado en el poblado Las Bebelamas de Romero, perteneciente a la sindicatura de Las Tapias.

Los hechos se desencadenaron cuando los agentes implementaban recorridos de vigilancia en la zona rural y se toparon de frente con varias camionetas repletas de hombres armados.

Al iniciar un seguimiento, los uniformados fueron recibidos a balazos por los desconocidos, lo que obligó a los policías a repeler la agresión armada. Durante la refriega, las fuerzas estatales lograron neutralizar a uno de los sospechosos, cuyo cuerpo quedó sin vida a un costado de una camioneta Nissan Frontier gris de modelo reciente que fue abandonada en el sitio.
Tras el cese al fuego, los cómplices del occiso emprendieron la huida a toda velocidad a bordo de otros vehículos, perdiéndose entre las brechas aledañas.

En el escenario del conflicto, los delincuentes también dejaron abandonada una camioneta Jeep Sahara color blanco, además de una cantidad considerable de armas de fuego de diversos calibres. Ante la situación, los efectivos policiacos desplegaron un cerco de seguridad en puntos clave del perímetro para asegurar el material bélico y resguardar la periferia en espera de las autoridades ministeriales.

Hasta el momento, la Secretaría de Seguridad Pública del Estado no ha reportado personas detenidas ni ha emitido un informe oficial con mayores detalles.
Respecto al civil fallecido, permanece en calidad de desconocido; se trata de un hombre de aproximadamente 35 años de edad, quien vestía playera gris con pantalón de mezclilla azul y cuenta con un tatuaje de tigre en una de sus manos.

Personal pericial de la Fiscalía General del Estado se encargó de procesar la escena del crimen, ordenando posteriormente el traslado del cuerpo al Servicio Médico Forense para las diligencias de ley.