Culiacán, Sinaloa, 29 de mayo de 2026.-Diputado y diputada de Morena sostuvieron que mover la elección de jueces y magistrados para el año siguiente se hace con fundamento y para garantizar una mayor participación informada de las y los ciudadanos, así como aplicar mejores mecanismos de elección.
En contraparte, diputado del PAN y diputada del PRI, criticaron que la nueva reforma judicial responde a errores cometidos, además de que no resuelve nada.
Los posicionamientos se fijaron durante la discusión de la minuta enviada por el Senado de la República que reforma y adiciona diversas disposiciones de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, para aplazar la elección del Poder Judicial del 2027 al 2028.
Para hablar a favor de esta minuta en Sesión Extraordinaria de este viernes subieron a tribuna el diputado Manuel de Jesús Guerrero Verdugo y Juana Minerva Vázquez González, ambos del Grupo Parlamentario de Morena.
Guerrero Verdugo aseguró que la reforma en discusión fortalece, corrige y mejora aspectos operativos, derivados de la experiencia del primer proceso electoral judicial de hace un año.
Resaltó que la transformación del Poder Judicial no nació de una ocurrencia o coyuntura política, sino de una demanda histórica de millones de mexicanos, que observaban una justicia distante e inaccesible y ajena a las necesidades del pueblo.
Elegir a quienes tienen la responsabilidad de impartir justicia, aseguró, es una de las transformaciones más relevantes de las últimas décadas.
Con los nuevos cambios, expuso, se reduce el número de candidaturas por cargo para un voto mejor informado y se consolidan los mecanismos para evitar cualquier intervención partidista, además de que se generan mejores condiciones para que la población participe con información clara.
La diputada Juana Minerva Vázquez coincidió en que antes de la reforma judicial la justicia estuvo muy lejos del pueblo por muchos años.
Aclaró que la reforma no cancela la justicia, ni la independencia judicial, ni la división de poderes.
En sí, añadió, es una transformación institucional para que la elección de personas juzgadoras se realice con mejores reglas, mejores tiempos y mayores condiciones de certeza.
La reforma actual, afirmó, no es una amenaza, es una oportunidad de construir una justicia más cercana y más transparente.
Quienes se pronunciaron en contra de la reforma judicial, fueron Jorge Antonio González Flores, diputado del PAN, e Irma Guadalupe Moreno Ovalles, del PRI, quienes coincidieron en criticar que se reforma la reforma porque hay fallas.
Lo que se hace, dijo González Flores, es patear el bote al 2028 simple y sencillamente porque va a ser un “broncón” tener más “acordeones”, como sucedió en el 2025.
Consideró que la inversión de siete mil millones de pesos en la elección judicial del año pasado fue tirada a la basura porque sólo participaron poco más de 12 millones de electores.
Calificó de nocivo para los mexicanos que en esta última reforma se apruebe la reelección de magistrados electorales, lo que calificó como un detallazo o un “chocolatote” porque podrán durar en el cargo por hasta 17 años.
La diputada Irma Guadalupe Moreno Ovalles dijo que llama la atención que hace apenas algunos meses dijeron que la primera reforma judicial era histórica, que transformaría la justicia y democratizaría el Poder Judicial.
Pero no salió bien, aseguró, porque se llevó a cabo de manera improvisada y al vapor y buscando adueñarse del poder a toda costa y de la manera más “mañosa”.
Cuando se reforma la reforma, sentenció, es porque las cosas no salen como se prometieron.