Miles de ciudadanos salen a las calles de Culiacán en Marcha por la Paz; obispo llama a frenar la violencia y exige justicia sin impunidad

Culiacán, Sinaloa.- Miles de ciudadanos participaron este domingo en una marcha por la paz que inició en La Lomita y avanzó rumbo a Catedral, luego de una misa encabezada por el obispo de la Diócesis de Culiacán, Monseñor Jesús José Herrera Quiñónez, quien lanzó un llamado a detener la violencia y a reconstruir la paz desde las familias, las instituciones y la sociedad.

Durante su mensaje, el obispo recordó a quienes han perdido la vida, a las personas que permanecen desaparecidas y a las familias que han resultado afectadas por la violencia, así como a quienes han perdido negocios y fuentes de trabajo a causa de la situación que enfrenta la ciudad.

Herrera Quiñónez señaló que hablar de perdón no significa negar el daño ni renunciar a la justicia, y subrayó que quienes han quebrantado la ley deben responder por sus actos.

“No puede haber impunidad si queremos paz, porque el perdón exige verdad, justicia y responsabilidad”, expresó ante los asistentes.

El obispo advirtió además que el odio y la venganza únicamente prolongan el sufrimiento y generan nuevas formas de violencia.

“El rencor encadena, la venganza multiplica el dolor y la violencia genera más violencia. Por eso, en esta ciudad que ha conocido tanto sufrimiento, tenemos que romper esa cadena”, sostuvo.

También señaló que la sociedad no debe olvidar a las víctimas ni a quienes continúan desaparecidos, pero llamó a evitar que la memoria de lo ocurrido se convierta en un motivo para alimentar el odio.

“Tenemos que recordar, tenemos que hacer memoria de lo que hemos vivido y de lo que hemos escuchado para aprender”, manifestó.

En otro momento de su mensaje, Monseñor Jesús José Herrera Quiñónez pidió contar con instituciones honestas, transparentes y capaces de combatir la impunidad, proteger la vida y actuar con responsabilidad, profesionalismo y respeto a la dignidad de las personas.

Asimismo, dirigió un mensaje directo a quienes participan en grupos involucrados en la violencia y en disputas de poder o territorio.

“Deténganse, miren lo que está ocurriendo. Miren a las familias heridas, miren a los jóvenes, miren a nuestra ciudad. Ningún poder, ningún dinero, ningún territorio ni ninguna ambición valen más que una vida humana”, expresó.

El obispo aseguró que todavía es posible cambiar de camino y elegir la vida, al tiempo que hizo referencia al llamado del papa León XIV a construir una paz que comience por “desarmar los corazones” y fortalecer las relaciones humanas.

Finalmente, destacó la participación ciudadana en la movilización y señaló que quienes acudieron a la marcha lo hicieron por sus familias, por los niños, adolescentes y jóvenes, así como por una ciudad que reclama justicia y paz.

La movilización avanzó desde La Lomita hasta Catedral con la participación de miles de ciudadanos que se sumaron al llamado de poner un alto a la violencia y recuperar la tranquilidad en Culiacán.