”Gracias por su cercanía y empatía”: vecinos a Juan de Dios Gámez al entregar 12 nuevas calles en el sur de Culiacán

Avanza el programa de pavimentación con entrega de 12 calles y dos nuevos arranques en colonias Adolfo López Mateos y Francisco Labastida Ochoa, con una inversión de 38 mdp.

Culiacán, Sinaloa, 20 de abril de 2026.– Lo que antes era lodo, pendientes difíciles y hasta bolsas en los zapatos para poder salir de casa, hoy quedó atrás para familias del sur de Culiacán.

Con una inversión superior a los 38 millones de pesos, el alcalde Juan de Dios Gámez Mendívil encabezó la entrega de 12 calles pavimentadas y el arranque de nuevas obras en las colonias Adolfo López Mateos y Francisco Labastida Ochoa.

En la colonia Adolfo López Mateos, se entregaron las calles Carlos María Esquerro, en sus tramos #270, #271 y #272, así como Alfonso G. Calderón #273, obras que representaron una inversión de 9.2 millones de pesos.

Además, se dio el banderazo de inicio de las calles Lilas y Segunda (#274 y #275), con una inversión de 7.3 millones de pesos.

Posteriormente, en la colonia Francisco Labastida Ochoa, se realizó la entrega de ocho vialidades correspondientes a las calles #276 a la #283: Prolongación Álvaro Obregón, Mina Guadalupe de los Reyes, Mina La Purísima, Mina Magistral, Mina de Tayoltita, Mina La Valenciana, Mina Santa Cruz de Alayá y Mina Cerro de la Bufa, con una inversión cercana a los 21.5 millones de pesos.

Durante el recorrido, el presidente municipal destacó que estas obras responden directamente a las necesidades planteadas por la ciudadanía y forman parte del avance sostenido en materia de infraestructura urbana.

«Sí hay forma de hacer gobierno cercano para resolver siendo honestoss, hasta ahorita van mil 040 mdp solamente en pavimentación de calles, queremos que cada día vivamos mejor un paso a la vez pero siempre hacia adelante», precisó.

El alcalde subrayó que actualmente suman 404 calles atendidas en lo que va de la administración, con trabajos que se extienden tanto en la zona urbana como en sindicaturas, priorizando sectores con mayor rezago, especialmente aquellos ubicados en zonas de difícil acceso.

Vecinos del sector destacaron el impacto de estas obras en su vida diaria. El señor Alberto, beneficiario, compartió:

«Gracias por su cercanía, por ser empático con nosotros y por haber solucionado el problema que teníamos con las calles.

Era un lodazal, era un problema para salir de mi casa. Tenía que ponerme bolsas de supermercado en los zapatos para no enlodarme a ir a tomar el transporte público y ya, gracias a Dios, con el pavimento hidráulico que hicieron, se solucionaron esos problemas», aseguró.

Habitantes de las calles Lilas y Segunda también expresaron que esta obra representa un cambio esperado por décadas, al señalar que “es un sueño hecho realidad”, tras más de 30 años solicitando la pavimentación.

Más allá de los números, estas obras empiezan a notarse en lo cotidiano, traslados más fáciles, menos lodo en temporada de lluvias y calles que ya se pueden recorrer sin complicaciones. En colonias como López Mateos y Labastida Ochoa, el cambio ya no es promesa, es algo que las familias están viviendo todos los días.