Armados hasta los dientes, agresores de militares y policías

El grupo armado que el viernes agredió a policías militares y estatales en la comunidad de El Pozo, Imala, en la zona serrana de Culiacán iban fuertemente armados y utilizaron la sorpresa de su lado, vehículos blindados con modificaciones para el combate, granadas, fusiles de asalto y municiones suficientes para enfrentarse a las fuerzas armadas, que intensificaron su presencia desde el inicio de la administración de Quirino Ordaz Coppel.

Esto viene a sumarse a las adversas estadísticas del inicio de Gobierno, con 116 homicidios y 54 privaciones de la libertad sólo durante enero, cifra que no se registraba desde 5 años atrás, pese a que la Secretaría de Seguridad Pública, fue tomada por nuevos mandos extraídos de la Secretaría de la Defensa Nacional.

Tras el ataque se realizó un ferte dispositivo coordinado entre ferzas federales, estatales y municipales, que arrojaron como resultado el aseguramiento de armas, vehículos blindados, municipiones, de manera alterna se destruyeron 10 hectáreas de de mariguana y cinco de amapola, mismos que fueron dados a conocer por el Comandante de la Novena Zona Militar, General de Brigada DEM, Ernesto Alejandro Vadillo Trueba y el Subprocurador de Justicia en la Zona Centro y Vocero de Seguridad, Julio César Romanillo Montoya.

el resultado fue una Suburban blindada, un vehículo Ford SuperDuty y un Pick Up, también blindada, esta última habilitada en su caja con un artefacto para portar un rifle de alto calibre.

Dentro de esos vehículos había seis armas de fuego largas, 43 cargadores de diferentes calibres, seis cofres con cinta metálica, una cinta de aditamento para fusil, 310 cartuchos calibre 50, tres placas balísticas, dos chalecos tácticos, dos cascos, dos granadas de mano con cinta y dos chalecos antibala.

Asimismo, en un punto diverso pero en la misma zona se logró localizar otro vehículo Frontier color blanco sin placas de circulación y en su interior también se localizaron las siguientes armas: un fusil AK47, una granada de mano, 13 cargadores de diferentes calibres y aproximadamente 100 cartuchos de diferentes calibres.

Además de los vehículos, equipo táctico y armas aseguradas, las fuerzas federales ubicaron y aseguraron dos plantíos de enervantes: uno de marihuana con una extensión de 10 hectáreas y, otro más, de cinco hectáreas, con sembradío de amapola.

Lo decomisado se puso a disposición de la Procuraduría General de la República, institución que está integrando la carpeta de investigación.