Resaltan el impacto positivo de la planta de amoniaco y su seguridad basada en estándares internacionales.
Culiacán, Sinaloa, 22 de junio de 2026.- Representantes de organizaciones agrícolas, productores y organismos del sector agropecuario de Sinaloa manifestaron su respaldo a la operación de la planta de amoniaco de GPO en Topolobampo, por los beneficios que traerá para la agricultura, así como por los compromisos que deberán establecerse con las comunidades de la región para generar justicia social y un mayor desarrollo para sus habitantes.
Durante una reunión encabezada por el secretario de Agricultura y Ganadería de Sinaloa, Ismael Bello Esquivel, acompañado por Mauricio Rodríguez Alonso, representante de la Presidencia de la República; Christian Aldama, director de Relaciones Públicas de Grupo Proman GPO; y el subsecretario de Gobierno, Rodolfo Jiménez, los asistentes coincidieron en que el amoniaco es un insumo esencial para la producción de fertilizantes, indispensables para la productividad del campo y el abasto de alimentos.
Sin embargo, además del beneficio que significará para la agricultura sinaloense y para la política de soberanía alimentaria que impulsa la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, se coincidió en que los pueblos de la región deben formar parte del desarrollo que implicará la operación de la planta, mediante un plan de justicia social que atienda las necesidades de la población.
Bello Esquivel enfatizó que es importante que la sociedad conozca que la planta, la cual presenta un avance del 80 por ciento en su construcción, opera bajo una serie de regulaciones y estándares internacionales que garantizan su funcionamiento y minimizan cualquier riesgo relacionado con su operación.
El secretario de Agricultura destacó que para Sinaloa resulta indudable la importancia del suministro de amoniaco para los agricultores, así como la certidumbre que representa contar con un insumo esencial para la producción agrícola, además de los beneficios económicos y sociales que implica tener la planta en el estado.
En ese sentido, Christian Aldama explicó el funcionamiento de la planta, la cual sería la primera en la costa del Pacífico, desde Alaska hasta la Patagonia. Señaló que durante los 40 años de operación de la empresa en distintas partes del mundo no se ha registrado un solo incidente que ponga en riesgo a las personas o a las comunidades donde opera.
Agregó que se llevará a cabo una nueva etapa de socialización para informar a la población sobre el funcionamiento de la planta, sus medidas de seguridad y la protección al medio ambiente, además de los miles de empleos que actualmente genera de manera directa en la región.
Por su parte, Mauricio Rodríguez Alonso expuso el impacto que representa para la agricultura mexicana y sinaloense reducir la dependencia de las importaciones de este insumo agrícola, considerando la volatilidad de los precios internacionales y las complicaciones relacionadas con su traslado. Asimismo, señaló la importancia de trabajar en beneficios directos para los habitantes de la región.
Aseguró que desde la Presidencia de la República se impulsarán acciones para informar públicamente que la planta no representa riesgos para la población ni para el medio ambiente, además de establecer compromisos entre GPO y el Gobierno Federal que se traduzcan en beneficios directos para las comunidades cercanas.
Los productores señalaron que México depende en gran medida de la importación de amoniaco para cubrir la demanda agrícola nacional, lo que genera riesgos de desabasto, mayores costos de producción y vulnerabilidad ante factores externos que afectan las cadenas de suministro.
En Sinaloa, principal productor de alimentos del país, esta situación resulta especialmente relevante. Cada ciclo agrícola requiere miles de toneladas de fertilizantes para atender cerca de 900 mil hectáreas cultivables, por lo que contar con una planta productora de amoniaco en el estado fortalecería la competitividad del sector.
Los líderes agrícolas destacaron que una fuente local de suministro permitiría reducir riesgos logísticos, mejorar la disponibilidad del producto, disminuir costos y brindar mayor certidumbre a los productores.
Los representantes del sector coincidieron en que la planta de GPO representa una inversión estratégica para el norte de Sinaloa y una herramienta para fortalecer la seguridad alimentaria, generar empleos, impulsar el desarrollo regional y consolidar la capacidad productiva del campo mexicano.
En ese sentido, llamaron a la sociedad sinaloense a conocer objetivamente los alcances y beneficios del proyecto, al considerar que garantizar la disponibilidad de insumos esenciales es clave para mantener la producción de alimentos y la competitividad del campo.
Durante la reunión estuvieron presentes Jesús Alberto Rojo Plascencia, presidente de la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa; Roberto Bazúa Campaña, presidente de la AARC; Teodoro Menchaca, presidente de la AARSP; Miguel Ángel López Miranda, dirigente de la LCA; Agustín Espinoza Lagunas, presidente de la COUC; Emilio González Gastélum, presidente de la AURPAES; Noé Rocha, presidente del Módulo V-1; Manuel de Jesús León Perea, presidente de Morena Agropecuaria; Jesús Vega Acuña, delegado de SADER en Sinaloa.
También asistieron Jesús Patrón Montalvo, de Granos Patrón; Jorge Verdugo, director general de Grupo Impulsora; Rodrigo Castro Valenzuela; Ángel Iván Rodríguez; Jorge Félix Rodríguez; Víctor Manuel Godoy Angulo, director general de Grupo SACSA; Evelio Plata Inzunza; Francisco Meza, presidente de la CCI; César Ojeda Ramos; Serapio Vargas, presidente de la Unión Agrícola de Sinaloa; Silverio Díaz, presidente de la UNTA; Manuel Hernández; Arnoldo Verdugo; Baltazar Hernández Encinas, de la Unión de Productores del Valle del Carrizo; y Pedro Esparza, presidente del Módulo 1.
Además, estuvieron presentes José Guadalupe Rivera Miranda; Wilber Hernán Arvizú; Ricardo Armenta Beltrán; Alejandro Rivera Montoya; Gumaro López Cuadras; Alfredo Rivera; Alberto Rivera; Ignacio Leal García, presidente de Agrosin; Armando Uribe, de Mujeres Agropecuarias; Reyna Álvarez, presidenta de FDPAS; Andrés Gallardo, presidente de UGOSEM; Alicia Valverde; Ulises Gaxiola Rodríguez, secretario general del CAM; y Rafael Rodríguez Castaños.