¿Eres de los que no pueden vivir sin celular?


 

 

 

El apego que varias personas tienen hoy en día a sus teléfonos celulares puede llegar a ser excesivo, al grado de que el 40 por ciento de los usuarios permanece 24 horas, siete días a la semana «pegados» a ellos, mientras que 8 de cada diez duermen con su dispositivo a un lado, reveló recientemente Intel con un estudio basado en diversas encuestas realizadas en varios países.

 

«Esto muestra que una gran parte de las personas tienen alguna dependencia de sus teléfonos inteligentes, ya sea para hacer llamadas, enviar mensajes o utilizar Internet, entre otras cosas, es decir, no consiguen apagarlos ni un momento», aseguró Elisa Martínez Morales, directora de Mercadotecnia para Intel México.

 

Los smartphones, asegura la directiva, permiten una experiencia de cómputo personalizada y sin ataduras, adaptada a los intereses y necesidades de los individuos y las experiencias que la gente quiere en el momento, del modo y en el lugar que cada uno desee, es por ello que se están volviendo una parte indispensable en la vida de las personas.

 

«La tendencia es que el teléfono móvil se convierta en un dispositivo cada vez más presente en la vida de las personas», subrayó. NO PUEDEN VIVIR SIN ÉL Según las encuestas consultadas por Intel, el 20 por ciento de los usuarios prefiere perder la cartera que el teléfono, mientras que el 43 por ciento cree que su dispositivo refleja su personalidad. Asimismo, la mitad de las personas que usan telefonía digital asegura que su vida social sería insatisfactoria sin un smartphone.Lo anterior cobra mayor relevancia al descubrir que el 50 por ciento de los adolescentes en el mundo envía un promedio de 3 mil 330 mensajes por mes, lo que refleja la importancia de este medio de comunicación.

 

Ante ello, Américo Tome, director de Productos de Intel en América Latina, afirmó en un comunicado que «estamos presenciando el crecimiento de un estilo de vida cada vez más propenso a la movilidad».

 

Según la conclusión del estudio, los sudamericanos usan más sus teléfonos para compartir fotos y videos, mientras que los asiáticos tienden más a descargar videojuegos para móviles; los africanos son los que envían más mensajes de texto y los norteamericanos, por su parte, pasan cerca de tres horas por día compartiendo datos por teléfono.

 

USO MESURADO

 

Las personas tienen un estilo de vida cada vez más móvil, y los teléfonos inteligentes les permiten tener a su disposición a toda hora y en cualquier lugar las funciones básicas de comunicación. Pero, así como les facilita la vida, también se puede caer en una dependencia a la tecnología, subrayó Elisa Martínez Morales.

«Para algunas personas esto está cambiando: los teléfonos llegan a ser esenciales en sus vidas, y todo lo que genera una dependencia, no hace bien a nadie», señaló.

 

Asimismo, Isabel Gutiérrez Peláez, coordinadora de la Escuela de Psicología de la Universidad Panamericana (UP), aseguró que este tema se relaciona con la velocidad de la información y cómo empezamos a tener una falta de tolerancia a la espera, por lo que se ha generado una dependencia hacia estos equipos, una idea obsesiva de estar al pendiente del teléfono todo el tiempo.

 

«Me parece que podríamos estar hablando de una adicción o dependencia y en el momento en que no tenemos el dispositivo comienza a parecer que hay una falta en nuestra persona. Nos creamos esta necesidad de estar en constante comunicación con la gente porque, como ya tenemos la velocidad de la comunicación que nos permite estar en contacto con otras personas en el instante que se quiera, sentimos que debemos estar conectados y enterándonos de todo al instante, y si no eso nos genera angustia», explicó la académica.

 

La directiva de Intel y la investigadora de la UP coincidieron en que para evitar el uso excesivo del celular, es recomendable que los usuarios tomen distancia de sus equipos.

 

«Hay que ponerse horarios para mesurar el uso del teléfono, realmente podemos vivir sin él, pero sucede que buscamos pretextos para estar atentos. Creo que el ponerse horarios y marcar los momentos en los que el celular no tiene que estar cerca puede funcionar bien», dijo Gutiérrez.

 

 

 

Fuente El Universal / ExtraOficial