Operará con total respeto a manglares, humedales y áreas naturales protegidas, así como del entorno de aves migratorias y otras especies.
Culiacán, Sinaloa, 5 de junio de 2026.- Definitivamente, la planta Proman GPO no es generadora de contaminantes en la bahía de Ohuira, aseguró el Doctor en Gestión Ambiental, Xicoténcatl Vega Picos, ya que, dijo, operará bajo estrictas normas sanitarias oficiales que impiden la afectación de manglares, humedales, áreas Ramsar y áreas naturales protegidas.
Además, hay un total respeto a la biodiversidad y al medio ambiente, así como a los espacios donde confluyen aves migratorias y otras especies.
El especialista en medio ambiente destacó que este tipo de empresas tiene más de 40 años de experiencia en las plantas que operan para producir amoniaco en varias partes del mundo, y ninguna de ellas ha presentado problemas por contaminación ambiental.
“El proyecto se está construyendo en una zona que ya era industrial, es vecino de Pemex, de la Comisión Federal de Electricidad y de otras industrias que están ahí, en términos generales, la planta de amoniaco de GPO, no es generadora de contaminantes”, detalló el especialista.
Respecto al sistema lagunario Ramsar, áreas naturales protegidas, manglares y humedales, el experto enfatizó que la planta GPO no generaría un impacto al ecosistema.
En cuanto a los sitios Ramsar, explicó que no necesariamente es un área natural protegida. Aquí en México, por ejemplo, hay una planta de tratamiento de aguas negras que está en el municipio de Atlajomulco, Jalisco, que es una planta que tiene tratamiento y de repente fue aprovechada por las aves y se encontraron ciertas especies que están en la normativa. Entonces, ese sitio es un sitio Ramsar y, sin embargo, es una planta de tratamiento de aguas negras.
“Entonces, los sitios Ramsar son humedales naturales y artificiales que pueden compaginar perfectamente bien con las actividades económicas. La segunda planta de sal a nivel mundial está en Guerrero Negro y es un sitio Ramsar. Entonces, hablar de que el sitio Ramsar no se permite tener actividades económicas no es lo correcto”, destacó.
En referencia a humedales y manglares, dijo que el sitio donde se está construyendo la planta era un sitio intermarial que hace 40 ó 50 años sí tenía manglar. Pero cuando se construyó la carretera Topolobampo-Mochis y cuando se construyó el ferrocarril, el flujo hidrodinámico se cortó.
“Es decir, se puede constatar que ese lugar ya no tenía manglares, pero GPO, como parte de las medidas de conservación y protección que han tenido, sembraron y reforestaron más de dos hectáreas de mangles en zonas adyacentes al desarrollo industrial y que se van a conservar”, señaló.
Vega Picos se refirió también a la posible contaminación por la generación de CO2 (dióxido de carbono). Confirmó que ese gas se va a producir, pero será almacenado, no desechado en el ambiente, ya que al ser un subproducto del proceso industrial, no es un desecho, sino un activo que se usa en la producción de la urea, por lo que se venderá a las industrias que lo requieran.
El ambientalista enfatizó en el impacto positivo que tendría esta planta, ya que al entrarle a la producción de amoniaco, va a impactar directamente en lo que es la agricultura, la actividad económica principal del estado se va a ver beneficiada al tener un acceso permanente y directo a la urea, al amoniaco, lo que va a reducir costos porque no va a haber necesidad de traer estos insumos desde Sudáfrica, Ucrania, u otros países de donde actualmente se traen.
“Los beneficios son muchos, es también una empresa que va a ser la punta de lanza de otras empresas que se van a sentar ahí y que la zona tiene esa estratégica posición que es privilegiada para estas empresas”, concluyó Vega Picos.