Mazatlán, Sinaloa. – Se llevó a cabo la Segunda Sesión de Seguimiento de la Temporada 2025–2026 del Comité Consultivo para el Manejo y Ordenamiento del Recurso Camarón del Océano Pacífico, en instalaciones de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA), con la participación de autoridades federales, estatales, organismos técnicos y representantes del sector pesquero.
Durante la sesión, CONAPESCA presentó un informe correspondiente a los primeros 115 días de actividad pesquera desde el inicio de la temporada 2025–2026, en el que se destacó que en Sinaloa se han reportado 7 mil 861 toneladas de producto, con corte al 27 de enero del presente año.
Como parte de los acuerdos, se estableció que el Programa de Inspección y Vigilancia 2026 será presentado antes del cierre de la temporada 2025–2026. Asimismo, el Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuícola Sustentables (IMIPAS) iniciará un estudio técnico para determinar el esfuerzo óptimo pesquero en el Litoral del Océano Pacífico, tanto para embarcaciones mayores como menores.
De igual manera, se planteó la regionalización de las vedas y se acordó solicitar una opinión técnica al IMIPAS respecto a un posible ajuste en la fecha de conclusión de la temporada de pesca, con el objetivo de fortalecer el manejo responsable y sustentable del recurso.
Al respecto, Flor Emilia Guerra Mena, secretaria de Pesca y Acuacultura del Gobierno de Sinaloa, subrayó la importancia de atender de manera integral los retos del sector, señalando que:
“Tenemos que trabajar todo al mismo tiempo: la inspección y vigilancia, la investigación, las nuevas alternativas, la reproducción, todo al mismo tiempo. Saben que cuentan con el Gobierno del Estado, para que nosotros podamos ayudar y poner en el centro siempre a las personas que se dedican a la pesca y a la acuacultura”, expresó.
Para finalizar, Guerra Mena, señaló que desde el Gobierno del Estado de Sinaloa refrendan su compromiso con el respeto a los recursos pesqueros, el trabajo coordinado con las instituciones federales y el respaldo permanente a las y los productores, para garantizar la sustentabilidad de la actividad pesquera y acuícola.